En algunas ocasiones las existencias pueden estar erróneas o no se lo podremos conseguir en el plazo señalado. Confiamos en su comprensión y le agradecemos la confianza depositada. Esperamos no defraudarle.
El mismo día en que se convierte en alcalde, el protagonista de este libro decide pasar la noche en un hotel. Sentado junto a la ventana, mirando hacia el volcán que preside la ciudad, da comienzo a un largo parlamento dirigido a su acompañante. ¿Su asesor? ¿Su lacayo? El blanco continuado de su relato espeluznante: «La palabra que buscas no es depresión», le dice. ¿Cuál es entonces la palabra para el mal de este siglo? La escena ilumina el término mal y nos emplaza en el género del terror psicológico.Como en su anterior poemario, Cuaderno del alcalde, las tribulaciones sufridas por los personajes de L.T. nos recuerdan al burro sometido de Al azar, Baltasar de Robert Bresson (o al de Eo, la puesta al día de Jerzy Skolimowski), que serían perfectas referencias para esta historia maravillosa. Ahora el acento está en maravilla: ¿Es el amor lo que nos salva del tormento? En la misma línea que la Gretchenfrage, la pregunta filosófica de Margarita en el Fausto de Goethe, este es un libro sobre el lenguaje, la gracia y el dolor.«Un libro verdaderamente bellísimo y estremecedor.»bárbara mingo, Letras Libres (sobre Cuaderno del alcalde)
Este sitio web sólo utiliza cookies propias. Puedes configurar la utilización de cookies u obtener más información aquí
Más información sobre el uso de "cookies" y sus opciones de privacidad
Este sitio web utiliza cookies propias que se detallan a continuación en el panel de configuración.
A través del mismo, puede aceptar o rechazar de forma diferenciada el uso de cookies, que están clasificadas en función del servicio. En cada uno de ellos encontrará información adicional sobre sus cookies. Puede encontrar más información en la Política de cookies.
Estrictamente necesarias (técnicas):
Se usan para actividades que son estrictamente necesarias para gestionar o prestar el servicio que usted nos ha solicitado y, por tanto, no exigen su consentimiento.