En algunas ocasiones las existencias pueden estar erróneas o no se lo podremos conseguir en el plazo señalado. Confiamos en su comprensión y le agradecemos la confianza depositada. Esperamos no defraudarle.
Segunda entrega del dark romantasy más adictivo del momento. Dentro del mundo de Aadilor, hay un lugar oculto llamado el Reino de los Ladrones. Allí, las Mousai, un trío de mortales hechiceras unidas por sangre y un juramento, usan sus poderes para proteger los tesoros del reino. Niya Bassette posee el poderoso don de la danza, pero tras sus movimientos seductores se oculta un oscuro secreto. Cuando el infame pirata Alos Ezra es desterrado del Reino de los Ladrones, este la amenaza con desvelar aquello que tanto ha intentado ocultar. Desesperada, Niya hace un trato con Alos, pero al hacerlo queda atrapada a bordo de su barco pirata, donde deberá enfrentarse a aguas peligrosas, una tripulación sedienta de sangre y a la traición de su propio corazón. Pronto, la atracción creciente entre ella y Alos pone en peligro su frágil tregua y convierte el viaje en una travesía tormentosa a través de mares abiertos. Lejos de su reino, Niya se ve atrapada en una danza verdaderamente peligrosa. Bienvenidos al mundo de Aadilor, donde los actos más oscuros pueden ocultar corazones nobles y los pasos más cautivadores suelen terminar en desgracia ¿Te animas a bailar?
Este sitio web sólo utiliza cookies propias. Puedes configurar la utilización de cookies u obtener más información aquí
Más información sobre el uso de "cookies" y sus opciones de privacidad
Este sitio web utiliza cookies propias que se detallan a continuación en el panel de configuración.
A través del mismo, puede aceptar o rechazar de forma diferenciada el uso de cookies, que están clasificadas en función del servicio. En cada uno de ellos encontrará información adicional sobre sus cookies. Puede encontrar más información en la Política de cookies.
Estrictamente necesarias (técnicas):
Se usan para actividades que son estrictamente necesarias para gestionar o prestar el servicio que usted nos ha solicitado y, por tanto, no exigen su consentimiento.