En algunas ocasiones las existencias pueden estar erróneas o no se lo podremos conseguir en el plazo señalado. Confiamos en su comprensión y le agradecemos la confianza depositada. Esperamos no defraudarle.
Raymond Cartier, periodista ya antes de la Segunda Guerra Mundial, cubrió el Proceso de Nuremberg como Observador de Estado Mayor de las Fuerzas Francesa en Alemania. Fruto de su asistencia a todas la sesiones es este libro. Justo después de su captura, en 1945, los generales del III Reich hicieron confesiones que produjeron estupor. Bajo el choque nervioso de la derrota, desvelaron con sinceridad los secretos de su epopeya y dieron detalles que no eran fruto de su invención. Al confrontar estos testimonios, a menudo ignorados por los historiadores, es cuando Cartier, con una intuición verdaderamente genial, entró de lleno en el universo secreto de Hitler. En este libro sorprendente, que revela el conflicto bajo un aspecto absolutamente novedoso, el autor demuestra que Adolf Hitler fue, con mucho, el "generalísimo" mejor dotado del segundo conflicto mundial.Y demuestra de manera irrefutable que este amateur sin instrucción, este megalómano neurótico, fue el único responsable de las prodigiosas victorias de Alemania, antes de que su decadencia física le llevara a conducir su país a las peores derrotas.
Este sitio web sólo utiliza cookies propias. Puedes configurar la utilización de cookies u obtener más información aquí
Más información sobre el uso de "cookies" y sus opciones de privacidad
Este sitio web utiliza cookies propias que se detallan a continuación en el panel de configuración.
A través del mismo, puede aceptar o rechazar de forma diferenciada el uso de cookies, que están clasificadas en función del servicio. En cada uno de ellos encontrará información adicional sobre sus cookies. Puede encontrar más información en la Política de cookies.
Estrictamente necesarias (técnicas):
Se usan para actividades que son estrictamente necesarias para gestionar o prestar el servicio que usted nos ha solicitado y, por tanto, no exigen su consentimiento.