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Durante los años veinte Maples Arce fue una figura central en el panorama literario mexicano como líder del Estridentismo, un ismo originariamente iconoclasta que terminó plegándose al gobierno revolucionario del general Calles. Aunque en 1928 cambió la poesía por la burocracia, Maples Arce fue testigo de la emergencia de otros grupos poéticos como los Contemporáneos, que siempre consideró sus antagonistas, y del encendido debate sobre literatura nacional que se establecía en torno a ellos. En 1940, siendo diplomático en Italia, rompió su silencio literario con esta Antología de la poesía mexicana moderna con la que, a destiempo, quiso rebatir la también titulada Antología de la poesía mexicana moderna (1928) de Jorge Cuesta, el libro que entronizó a los Contemporáneos en la tradición lírica mexicana. Parcial, visceral y beligerante, la antología de Maples pasó desapercibida en 1940 mientras Xavier Villaurrutia o José Gorostiza se consagraban como maestros. Con los años, sin embargo, su relevancia ha ido creciendo hasta convertirse, por su disputa fundacional con la antología de Cuesta, en un título emblemát
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